Júbilo del día después

| GERARDO GONZÁLEZ MARTÍN |

OPINIÓN

16 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

TODAVÍA no deberían tener seguro los socialistas que vayan a jubilar a Fraga el 19-J, y ya se embarcan en otra tarea, en este caso de júbilo múltiple. Todo indica que hay demasiados gallegos que confunden sus deseos con la realidad y dan por hecho que hay un clamor para echar al de Vilalba, y muchos no detectamos tales expresiones poco menos que próximas a la unanimidad. Parece que esta década y media larga nos ha agotado más a los electores que creemos en la alternancia, que la consideramos higiénica y muchas veces necesaria; nos ha agotado más que al propio Fraga. Yo no apuesto nunca, y no sé si caerá o renacerá triunfante de las cenizas, como resurgió entre las del Prestige , pero en la senda del alcalde Vázquez, que recurrió al símil taurino de «No hay quinto malo», en alusión al puesto de Cuíña en la lista del PP, aviso de que «Hasta el rabo, todo es toro»..., y ya veremos qué pasa en el desolladero del domingo. Es probable que, al final, el Ejecutivo de Zapatero no se equivoque tanto como el de Fraga. Pero hace méritos aceleradamente. El ministro Jordi Sevilla está dispuesto a prejubilar voluntariamente hasta a 25.000 funcionarios de más de 58 años. Nos consuelan diciendo que los gastos consiguientes no serán a cargo de la Seguridad Social sino de los presupuestos generales del Estado, como si éstos, en lugar de proceder de nuestros bolsillos, se nutrieran del oro de Moscú. Caldera había puesto un stop a las jubilaciones anticipadas en la empresa privada, pero no serviría de nada. La misma Administración que hace unos años perdió un montón de cerebres en la Universidad por rebajar la edad de jubilación, error que rectificó tiempo después, quiere repetir algo parecido. Cuando la capacidad de gobernar hay que demostrarla en este punto con la creación de puestos de trabajo, se recurre a desnudar a un santo para vestir a otro. Con nuestra pólvora del rey y además con recochineo: no es una decisión, es una reflexión más. Este Gobierno primero dispara y después pregunta.