05 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
RAFAEL Nadal abrazó la copa del Roland Garros contra su vientre y, entre aplausos, lloró en medio de la pista de tierra. Horas antes, la ourensana que hace 21 años había dado a luz a Jorge García Vidal se abrazó al vientre y lloró al conocer la muerte de su hijo. Otro fin de semana y otros dos muchachos gallegos perdieron la vida entre los hierros de sus automóviles. Pero nadie en esta campaña ha lanzado todavía una propuesta inteligente contra la guillotina de los tiempos modernos.