Elecciones duras y sucias

| GERARDO G. MARTÍN |

OPINIÓN

MANUEL FRAGA, que nació antes que las elecciones -entiéndase: las de la serie actual-, asegura que éstas son las más duras y sucias que ha conocido. Él mismo no se queda corto cuando, ante su enfervorizada clientela, atribuye al Ejecutivo Zapatero el propósito de "hacer de las catedrales paradores nacionales", lo que puede ser una evidente exageración-distorsión, o el afán de dejar claro aquello de que no se metan en su terreno. En román paladino, aquí no hace paradores más que él. Venirnos además, desde el PP de ahora, a presumir que son de centro, ya son ganas: si esa imaginación la volcaran en la elaboración del programa, sus propuestas serían apasionantes. Fraga denota estar nervioso, pero no es el único. No parece estarlo menos su oponente Pérez Touriño, que siembra su camino de propuestas de valedores para todo. Es como su t res en uno , que vale para todo. Y en su viaje a Montevideo y Buenos Aires el mensaje que más ha repetido es que va a hacer aquí, en Galicia, el cambio que lleva a cabo en España el presidente Zapatero, y además lo hará como él. ¡Viva la autonomía! Andar permanentemente con el paraguas del hombre del talante puede inducir al pensamiento de que por medios propios el personaje no es capaz de defender su candidatura. El nerviosismo de uno y otro viene, sin duda, de la incertidumbre, de la dificultad para prever qué ocurrirá a las doce de la noche del 19 J. Los dos se han dado cuenta sobre la marcha de que el adversario es mucho más fuerte de lo que suponían. O lo que querían creer. El tercero en discordia no parece estar más tranquilo y sereno, aunque de momento tiene el viento a favor, dado que mantiene al pianista como a su homónimo, al músico aparecido de las brumas, en silencio, lo cual ya es bastante para encarar la campaña. Es probable que estas elecciones sean sucias. Cuando lo dice Fraga Iribarne... La dureza vendrá después, para quienes les toque desmantelar el gran tinglado popular o para aquellos que repartan la túnica del actual patrón.