Progresismo

OPINIÓN

En vez de tanto porcentaje y tanto rollito estadístico de lo mal que está la conciliación de la vida laboral y la vida familiar; en vez de tanto pedir concienciación a todo quisqui y de imaginar ideas peregrinas, lo que tenía que hacer ZP era poner algunas soluciones rápidas y efectivas. Por ejemplo, un paquete de ayudas verdaderas a los héroes que deciden tener hijos. Ayudas como bajas laborales de un año, o apoyos económicos de seiscientos euros o más por hijo, es decir, lo que hacen los países serios a los que nos gusta compararnos. Porque la modernidad y el progresismo es algo más que el matrimonio homosexual, que también los gais, cuando se les acabe la luna de miel y empiecen a adoptar, se van a enterar de lo que vale un peine.