RESULTA muy extraño que la mejor infraestructura construida en Galicia, la más vertebradora y, probablemente, la única que habrán utilizado todos los gallegos, sea una carretera privada. También es raro que Audasa sea una de las concesionarias de autopistas más rentables de España. El negocio se basa en que la AP-9 es cara y la usan todos. Carece de competencia. Hay ciudades de Galicia, como Vigo y Cangas, que sólo pueden comunicarse pagando un peaje a Sacyr Vallehermoso. Ni trenes, ni ferrys, ni autovías,... peaje. Convertir el problema en negocio sólo ha empeorado las cosas. El monopolio de Audasa en el transporte gallego es tan obvio que, cuando el Gobierno privatizó la AP-9 le pagaron el doble de lo que había pedido. Siempre que no eliminara peajes.