12 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
LA PROHIBICIÓN de competir a Javi Gómez Noya por parte del Consejo Superior de Deportes, más que un problema legal o estrictamente deportivo, nos abre una cuestión ética. ¿Se puede impedir a alguien ejercer su profesión sabiendo que conlleva un riesgo para su vida y que ese alguien lo conoce? ¿Alguna vez se planteó impedir a los mineros que bajaran a la mina sabiendo los perjuicios que semejante trabajo tiene para la salud? Más preguntas: Si unos médicos dicen que la vida de Gómez Noya peligra por hacer triatlón y otros dicen que no, ¿a qué médicos hay que creer? En cualquier caso, lo realmente importante es que haya los medios necesarios para detectar cualquier tipo de dolencia o enfermedad a tiempo. A partir de ahí, se puede discutir.