MI ESCEPTICISMO se reafirma. El titular La caspa también contribuye al cambio climático (La Voz, 1-4), referido a un trabajo que se publicará en Science, me da pie a ello.El aire contiene siempre partículas en suspensión que pueden contribuir al cambio climático, ya que dispersan las radiaciones solares. En el aire hay partículas orgánicas (entre ellas caspa) que se desprenden de nuestra piel, granos de polen o de arena del desierto, partículas de humo de combustiones industriales, de automóviles o domésticas. El efecto mariposa (aletea aquí una mariposa y se forma un huracán en Singapur) da idea de lo aleatorios que son todos los fenómenos que pueden condicionar el clima del futuro. Es muy difícil de predecir. De todos modos, si usted, lector, tiene caspa, mejor es que intente eliminarla cuanto antes. La presión ecologista puede hacer que se establezca una tasa por emisión de caspa y pague más el que más produce. No me quejo. Mi despoblada cabellera me permitirá vender derechos de emisión.