HAY una cosa que está quedando muy clara: ETA trata desesperadamente de participar en las elecciones vascas. Sabía que era imposible hacerlo a través de su brazo político conocido, Batasuna, y se inventó lo de la «lista blanca». El Supremo y el Constitucional pararon en seco esa operación «blanqueadora», representada por Aukera Guztiak. Pero ahora parece que hay otra candidatura emboscada, el Partido Comunista de las Tierras Vascas, que está dispuesta a hacerle el juego a ETA/Batasuna. ¿Le han colado un gol al Gobierno? Tiempo hay para enmendar el entuerto. Pero, volviendo al principio, la banda terrorista pretende seguir jugando al voto y a la bomba, a la democracia y a la pistola. Después de 900 muertos esa estrategia siniestra y rentable ha sido derrotada. Con lo fácil que era decir: Condenamos la violencia.