Los Lunnis municipales

NACHO MIRÁS FOLE

OPINIÓN

LA IMPOSICIÓN no va. Los concellos erigidos en guardianes de la noche -para hacer cumplir a rajatabla unos horarios que no se adecuan a los hábitos de sus ciudadanos- están sufriendo las consecuencias de tocar a retreta con rigidez. Tumultos y noches en vela para quienes aspiran únicamente al descanso. No ha nacido un policía local capaz de mandar a la cama a un tipo que tenga el cuerpo de jota. Los alcaldes no son los Lunnis, y el cierre de locales sólo sirve para trasladar el problema de la movida a la calle y a los pisos particulares. ¿Implantar un horario de cierre único todo el año? Es que no es eso. Adapten los horarios al aguante de los cuerpos y sean rígidos con la normativa de ruidos de los negocios hasta el extremo. Verán cómo todos dormimos mejor.