31 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
EL ÉXITO parece estar reservado para los sabios capaces de concentrar su esfuerzo. Para quienes evitan embarcarse en guerras inútiles, o, mejor, para los que se aprovechan de las guerras inútiles que entablan entre sí sus competidores. Las palabras del presidente de la Autoridad Portuaria de Algeciras, recogidas ayer por este periódico, son paradigmáticas: ¿Cómo competencia con el puerto de Tánger si estamos más cerca que dos terminales del puerto de Rótterdam? Para que, llegado el momento, reflexionen los responsables de los puertos exteriores de Ferrol y A Coruña.