19 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
POCAS palabras son tan hermosas como la que anoche reiteró el presidente del Gobierno hasta convertirla en una idea fija. Esperanza. Dice que es el trabajo político de esta generación. Ojalá tenga suerte y veamos pronto el fin de ETA. Y también de toda clase de terrorismo. Incluido el que causó el 11-M, del que ayer, por cierto, se olvidaron entrevistadores y entrevistado.