Compasión

JOSÉ VARELA

OPINIÓN

ES COMPRENSIBLE que la pulsión por salir en la foto azuce más a las figuras que viven de la imagen. Ahí los tienen: lanzados a la carrera a ver quien es más bueno con los desgraciados del sureste asiático. Entre los competidores tal vez alguno resida en un paraíso fiscal y -si al final paga lo que anuncia- acaso no haga más que restituir aplazada la solidaridad que es obligatoria en los países organizados. Pero la emergente compasión competitiva puede tener un efecto indeseado: el olvido de África, que es la muerte segura para 30.000 niños diariamente.