El móvil

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

EL MÓVIL de este artículo es el móvil. Como todo, necesita medida. El móvil es una herramienta muy útil, pero usada con cabeza. Ya se habla de adictos. El problema más inmediato del móvil para muchas familias es el del consumo, la trampa del consumo. Conozco familias con hijos adolescentes que ya lo han intentado todo: contratos, tarjetas, castigo sólo con teléfono fijo. Hay niños de tres años que se levantan por la mañana y exigen oír la voz de su madre antes de ir a la guardería. ¿Cómo usará ese niño el móvil cuando crezca? De locos. Las facturas son directos a la cartera. Los chavales usan los mensajes hasta en clase. Los profesores denuncian que las faltas de ortografía se han multiplicado por diez mil. Hay alumnos que contestan en los exámenes con las abreviaturas del teclado. El móvil no es sólo un enemigo, puede ser una amenaza. Los estudios de salud no aclaran nada sobre radiaciones, sí; o radiaciones, no. El aparato salva vidas. Vital en situaciones límite. El tipo que se salvó gracias a una llamada tras caer por una cuneta. Hay diez mil ejemplos. El justo medio entre los dos extremos sería lo lógico. Eso y saber que se puede vivir sin él. No me gusta una sociedad movilizada. Suena a bélico. cesar.casal@lavoz.es