La CEOE, en la inopia

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

LO QUE la CEOE acaba de hacerle a Galicia viene definido en todos los diccionarios. Se llama humillación y desprecio. También, ofensa y afrenta. Porque cuando la Confederación Española, repito, Española, de Organizaciones Empresariales excluye a Galicia de su plan de infraestructuras está ultrajando un país que dedica parte de sus impuestos a que sus empresas sean rentables. Lo bueno de este anuncio es que nos ha colocado a cada uno en su sitio. A los gallegos en el Finisterre, que es donde estuvimos siempre. Y a la CEOE, en la inopia. Que también es donde siempre estuvo. Porque conocemos demasiado bien a los Cuevas y los Aguilares. Como conocemos a algunos de sus responsables gallegos que cerraron rentables empresas familiares y a otros que están a sólo un paso de entrar en la trena. Esos que ahora dicen que construir infraestructuras en Galicia no es rentable son los que levantan sus cuentas de resultados con los favoritismos de la Administración. Los que apoyaron la construcción de la ruinosa Terra Mítica y los que se benefician de los pelotazos inmobiliarios. Son esos emblemáticos empresarios españoles los que miran al noroeste de su país con desconfianza y desprecio. Sin que desde aquí nadie los haya reprendido. Vamos a tener que llamar a la CEOE para que vengan a enterarse de cómo se diseña moda, cómo se levantan grandes empresas de transporte y de cerámica, cómo se gestionan bancos y cajas, cómo se hacen automóviles, cómo se impulsa un imperio en torno a la investigación, a la pesca y a la agricultura y cómo se hace un periódico. Tienen que saber que Galicia es algo más que percebes, ostras y nécoras. Pero, sobre todo, tienen que venir a decirnos cómo se puede ser tan ruin y tan miserable.