La utilidad del panel Sharon

| LUIS VENTOSO |

OPINIÓN

ALGUNA GENTE clama iracunda contra los paneles anti-Sharon del Concello de Oleiros. Pero quienes transitan con frecuencia por el término municipal saben que los luminosos contra el premier israelí eran una especie de oasis que contribuía a sobrellevar ciertos momentos. Los ciudadanos atrapados en los cotidianos atascos de este término municipal se consolaban sabiendo que sus ediles mantienen una lucha sin cuartel a favor de la causa palestina. Cuando los olores de una ría sin sanear te golpeaban la cara en el Puente Pasaje, veías el panel y te dabas cuenta de que en el opulento Occidente nos quejamos por paparruchas: ¿qué es un fondo de ría hediondo comparado con el sufrimiento de los compañeros de Hamás y la Yihad Islámica? Cuando contemplabas la desbocada proliferación de urbanizaciones, como la que en breve enturbiará la magnífica vista del mar en la entrada de Mera, el ánimo se sosegaba al pensar que por lo menos estas lucrativas obras tienen licencia municipal, no como los asentamientos del luciferino Sharon. Ojalá que vuelvan pronto los carteles-panfleto. El mundo es grande. Es un poco absurdo que los ayuntamientos se preocupen del alcantarillado, el tráfico, la recogida de basuras o la traída del agua cuando existen nobles causas que defender por todo el planeta; como la de los palestinos (efectivamente, masacrados de manera brutal por el Ejército de Israel) o, por poner otro ejemplo, como la de los demócratas disidentes encarcelados por la ya esperpéntica dictadura de Cuba.