¿Cuánto necesitamos para el Plan Galicia

MANUEL JAIME MARTÍNEZ RAPELA

OPINIÓN

06 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

HACER una estimación de las cantidades anuales necesarias para que se cumplan las promesas de entrada en funcionamiento de las infraestructuras prometidas en el Plan Galicia, requiere una mezcla de buenos deseos, adivinación e información. Esta última la podemos conseguir con la historia de las inversiones semejantes, que nos dice que hay un comienzo de necesidades bajo, debido a la proverbial lentitud de la Administración, convenientemente estimulada o ralentizada por la política del momento, pasa por un máximo de inversión a la que se llega creciendo desde un tercio del plazo hasta los tres cuartos, para ir decreciendo hasta el final. Aquí, en este rápido vistazo, vamos a no complicar la comprensión a nadie hallando media anuales. Más complicada es la adivinación, porque la información sobre el producto final es escasa, y así hay autovías o trayectos de ferrocarril de los llamados de Alta Velocidad con presupuestos por kilómetro tan dispares que no dependen claramente de la dificultad del trazado sino de la calidad prevista. Por todo, en esta aproximación vamos a utilizar el deseo, como gallegos, de que las nuestras sean unas infraestructuras modernas, de futuro y que nos permitan crecer como las demás regiones. Si consideramos que el ferrocarril de Alta Velocidad, que es el proyecto estrella y el que mas influirá en el cambio de Galicia, tendrá que llegar a todas las capitales gallegas en 2010 (a continuación vendría el del Cantábrico y la conexión León-Monforte). Si estimamos la misma fecha para el puerto exterior de A Coruña, autovías de conexión de todas las capitales y la del Cantábrico entre Ribadeo-Baa-monde, inversiones en puertos y aeropuertos prometidas, así como en turismo y pesca, entre otras de menor cuantía, que no importancia, nos quedarían 6 anualidades de inversión. ¿Cuánto hay que invertir? Esta pregunta sólo puede contestarse con la mezcla de la adivinación y el deseo, puesto que al no estar definidos los proyectos, el ministerio ofrece una cifras globales dispares y en las que no se sabe lo que incluye. Por ejemplo, en el tren rápido del Eje Atlántico, los presupuestos no incluyen electrificación, señalización, etc., que lo convertirían en Alta Velocidad. Por cierto, los portugueses ¿cómo conectarán con él? Vamos a estimar que nuestro AVE costará igual por kilómetro que el trayecto que se está construyendo entre Madrid y Valladolid (la proporción de túneles no será mucho menor y la de viaductos mayor). Estimemos que nuestras autovías tengan un coste semejante a la de las Rías Baixas, actualizada y así el resto. Galicia, señores míos, necesita 10.000 millones de euros en 6 años, con una media de casi 2.000 en algunos años (como 2007, 2008 y 2009). Eso es menos de un 1 % de los Presupuestos Generales del Estado, pero seguramente más de un 20 % de la inversión anual en infraestructuras para todo el Estado. Por mucho que se hable de un año arriba o abajo, parece tarea imposible.