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04 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.HAY tres tipos de americanos. El que no vota. El que vota a Bush. Y el que vota como un europeo. Los tres están en su derecho, aunque mucha gente en Europa no entienda ni de lejos al que no vota y al que vota a Bush. Tenemos que respetar a esa mayoría brutal, nunca mejor dicho lo de brutal. Aunque sea difícil comprender a los millones de cristianos renacidos que votaron desde la emoción y no desde la razón a un caudillo y no a un presidente. A ellos les gustaría que George siguiese de presidente hasta su muerte, por la Gracia de Dios. Quieren un emperador, con mano de fuego, sólo sujeto a una Biblia que interpretan a su way. El camino para Europa, frente a bloques tan potentes como EE.UU., China o los guerreros de Alá de Bin Laden, no es regar la diferencia para crear repúblicas liliputienses en el Bajo Piamonte y en el Bierzo, por su conocida cultura del pimiento. España, partida en mil equipos de hockey, se deshará en ruinas. En deporte, cualquiera sabe que sólo un equipo fuerte puede competir con otro equipo fuerte. Dicen que un pueblo se une cuando ve claro el rival que tiene enfrente. Los europeos ya podemos tener pesadillas juntos con barras y estrellas o seremos el coqueto... Museo del Planeta. cesar.casal@lavoz.es