¿Bush o Kerry?

OPINIÓN

31 oct 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

MAÑANA se decide: ¿Bush o Kerry? La decisión está en manos de un escaso 5% de indecisos. A ellos les corresponde deshacer el empate que se ha encaramado en las encuestas. Un empate relevante porque es el reflejo de una nación dividida o, aun peor, de dos partes de una misma sociedad rudamente confrontadas. ¿Ha logrado convencer Bush a los estadounidenses de que necesitan un comandante en jefe dispuesto a librar las guerras «antiterroristas» que estime necesarias, sin encomendarse más que a la defensa de los intereses nacionales? ¿Ha conseguido persuadirlos de que ese líder militar debe ser él? Por otra parte, ¿los ha convencido Kerry de que hay una alternativa al actual neoconservadurismo belicoso y unilateral que ocupa la Casa Blanca? ¿Ha conseguido convertirse en un líder creíble, alejando el recuerdo de sus bandazos iniciales? El tiempo se acaba y la expectación crece. George Bush no ha cosechado rivales, ha creado enemigos, pero también adeptos irreductibles. Así de complicado está el panorama ante la jornada electoral. Y buena prueba de ello es que ni siquiera los que manifiestan sus deseos se atreven con un pronóstico. ¿Bush o Kerry? Sin exagerar ni negar las diferencias entre ellos, la realidad es que el mundo entero debería participar en estas elecciones, como han dado a entender publicaciones europeas que por primera vez han tomado partido en sus editoriales. Pero las cosas son como son y en verdad el único extranjero que va a tener alguna influencia, y no se sabe muy bien en qué sentido, es Osama Bin Laden, el líder de Al Qaida, que ha comparecido con un mensaje televisado en el que sostiene su enloquecida y sangrienta perspectiva. Bush y Kerry han respondido que no le darán tregua. Pero, gane quien gane, ya nada será igual. Bush entendió mal a Nixon cuando habló de las «lecciones de Vietnam». Ninguna democracia, ni la de Estados Unidos, está preparada para una guerra larga y lejos de casa, y menos para una guerra ilegal y absurda. Es algo que Kerry ya sabía y que Bush ha aprendido. Por eso, pase lo que pase, el mundo empezará a parecerse más a antes de que llegase Bush. Incluso si gana Bush.