25 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
OTRA vez el debate de la televisión. Las cadenas programan basura porque los espectadores la devoran. Sí, pero el argumento es tramposo: aunque desapareciesen esos contenidos no apagarían el televisor. Que sea el canal público el que deba ponerse a la vanguardia de la regeneración televisiva pone en evidencia a dónde han llevado la cadena con la que todos nos endeudamos. Más programación infantil, menos casquería, destierro del corazón rastrero. Son las pautas que la pública quiere marcar a las privadas. Del incumplimiento de los tiempos para la publicidad en TVE aún nadie habló. Y eso también ensucia.