La crisis que no lo es

OPINIÓN

ACIERTA Manuel Fraga al asegurar que no existe crisis entre los populares gallegos, y que todo es un invento de la prensa. Los medios tenemos, de vez en cuando, esas manías. Que nos inventamos las cosas. Va ya para dos años que fantaseamos imaginándonos una catástrofe ecológica en nuestras costas. Meses después nos dió por decir que Sadam no tenía armas de destrucción masiva. Y ahora nos sacamos de la manga una crisis en el PP de Galicia. Don Manuel sostiene que los populares están como una piña. Y no le falta razón. Los populares ya no están en crisis porque hace tiempo que superaron esta fase. Ahora están instalados en el enfrentamiento abierto. En una pelotera permanente y en una refriega que empieza a adquirir tintes trágicos. Porque clausurar un congreso, que se pretendía que fuera el de la unidad, como acaban de hacer con posturas y discursos tan llamativamente enfrentados, es estar llamados a reabrir las hostilidades en el momento menos pensado. No querer hablar de crisis cuando Rajoy marcha para Madrid como marcha, dejando desautorizados a los insumisos; no querer aceptar que quienes aquí quedan se tronchan de risa de que les vengan a hablar de competentes y honorables; no querer ver que se ha llegado a esta situación irreconciliable por una carencia absoluta de autoridad, es de una ceguera tal que sorprende que quienes la padecen sean capaces de poder competir en las urnas. La estrategia de ir ganando tiempo, que es la que unos y otros han puesto en marcha, no los va a conducir a ninguna solución digna. Más bien al contrario. Cuanto más tiempo transcurra, más posibilidades tendrán de ir ahondando en sus discrepancias. Porque fue Schopenhauer el que dijo que la gente vulgar sólo piensa en que pase el tiempo y el que tiene talento, en aprovecharlo.