La ira del caimán


CUANDO la guerra de las Malvinas, se escribió con razón desde la izquierda que los abusos de la dictadura contra la libertad no podían ser cubiertos por su defensa de la integridad territorial argentina. Mucho más cabe decir ahora a la vista de los soberanistas argumentos aducidos desde el régimen de La Habana para explicar la expulsión de dos diputados europeos, holandés uno y el otro español, por injerencia en los asuntos internos. Sabido es que de lo que se trataba era del asunto de los disidentes cubanos, o, genéricamente expresado, del problema de los derechos humanos y la libertad política.El golpe de timón dado por Zapatero en las relaciones con Cuba, como promotor de un cambio aperturista por parte de la UE, aportaba un fondo muy circunstanciado a esta visita. Y, si se quiere, era algo que parecía propiciar la tolerancia de la dictadura castrista. Pero no, nada de eso. Ni aun después del discurso oficialista del embajador Zaldívar, que irritó a los disidentes invitados a la recepción del 12 de Octubre, la corte del Caimán se sintió complacida ni dispuesta a cooperar con el actual Gobierno de España, al que sólo Corea del Norte y la propia Cuba preceden en antiyanquismo. El discurso contra la Casa Blanca, la denuncia de un embargo que es sólo virtual, le cubre de todo al castrismo. Ni un palmo de apertura a la libertad, todos los abusos caben en defensa de la patria. Cuanto se reclame para los derechos humanos será siempre injerencia en los asuntos internos de Cuba. Las dictaduras todas, las de derechas como las de izquierdas, hacen de la patria parapeto contra las libertades. Podría tener toda la razón contra los EE.?UU. y acaso tenga parte de ella, pero en ningún caso sería razón o argumento para cerrar el paso a la libertad de los cubanos. Castro no cederá un adarme. Por poco que abriera se le vendría todo el tinglado abajo. Él o la libertad. En la lógica del sistema está la ira incontenida del caimán.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

La ira del caimán