Guante de seda y puño de hierro

| ALFREDO VARA |

OPINIÓN

08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

QUIENES ENTRAN a sangre y fuego en una escuela merecen ser perseguidos hasta los confines del mundo. Hay que actuar con decisión contra el terror. Con sólidas alianzas internacionales que acaben con los santuarios en que se esconden. Hay que extirpar el terrorismo desde sus raíces más profundas. Eso significa también evitar situaciones de injusticia, en las que germinan los fanatismos. El terrorismo merece toda la contundencia del puño de hierro. Los pueblos, el guante de seda de la justicia.