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10 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL PLAN GALICIA parece el Plan Alicia en el país de las maravillas. Cuento chino, no cuento gallego. Mosquea tanta foto de Zapatero en León, plan León; Zapatero en Extremadura, plan Extremadura. Los gallegos tenemos que hacer un marcaje al resultado final del plan. Los políticos fallan más que escopetas de feria. Sólo desean nuestros votos, los unos y los otros. El Plan Galicia no es de un color político, es una deuda histórica que se iba a saldar con 12.000 millones de euros. Un Gobierno lo dijo y lo aprobó, el siguiente lo tiene que ejecutar, no ejecutarnos a nosotros. De lo contrario, se perdería el sentido institucional, gobernar para los que te votan y para los que no. Los gallegos no nos hemos movido de nuestra reclamación. Seguimos a la espera del dinero. Es muy sencillo. Lo único que le reiteramos a ministros, presidentes, conselleiros, comisarios europeos es que paguen la cuenta que deben, que nadie se vaya sin pagar de esta barra. No nos llega con maquetas, deseamos las obras que eran nuestras. ¿Eran? Los gallegos creíamos que, por fin, teníamos un plan y resulta que nos vamos a quedar una vez más aplanados. Este texto no se lo mando por carta a la ministra porque total no lo va a leer. cesar.casal@lavoz.es