Retirarse a tiempo

PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS

OPINIÓN

SE DEBATE acerca de si el PSOE está siendo más cruel con el caído José Mª Aznar que lo que en su día lo fue el PP con Felipe González. Ambas trayectorias presidenciales tienen en su ocaso puntos de coincidencia porque, como explica Azorín en El Político , lo más difícil para éste es saber «determinarse a la retirada» cuando le llega la hora. Tiempo ha, los grandes mandatarios se encaminaban a «viejos pueblos» que servían de «medio destierro y medio retiro». Pero hoy en día las cosas han cambiado y cuando hay que jubilar a algún prohombre político se crea una fundación «ad hoc» y se le sublima percucientemente a su presidencia. Craso error, pues desde allí él cree que puede seguir mandando desde su presunta y sin embargo agotada «auctoritas». De «valor del partido» se transforma en «problema de partido». No advierte lo sabio que resultaría «extasiarse con los tornasoles del cielo y escuchar el tictac del vetusto reloj en la ancha estancia».