¿ESTÁN DETENIDOS radicales islamistas por su implicación en la tragedia del 11-M? ¿Eran radicales islamistas los que se suicidaron en Leganés? ¿Ha aceptado la policía de todo el mundo que grupos del entorno de Al Qaida fueron los que sembraron el pánico en Madrid? ¿A las pocas horas del atentado los agentes optaron por seguir la pista islamista? ¿Hay algún fundamento para pensar en una conexión terrorista o, como dijo un responsable policial, ETA y Al Qaida se repelen como el agua y el aceite? Tras cuatro meses de investigaciones, ¿existe algún detenido de la banda terrorista vasca? Entonces, ¿por qué el ex ministro Ángel Acebes continúa aferrándose obsesivamente a la sombra etarra? ¿Por qué sigue diciendo que no mintió si cuando ya se había decidido realizar las primeras detenciones nos aseguró que «la línea prioritaria tiene que ser ETA»? ¿Por qué se mantiene impertérrito hablando de «estrategia electoral contra el reloj» y de «sembrar la infamia»? La comparecencia de ayer de quien fue la cara pública de la tragedia, ha ratificado lo que ya todos sabíamos. Que no está dispuesto a moverse una pizca de su posición inicial, por mucho que los hechos demuestren que no le asiste la razón. Nos ha quedado claro que el ex ministro está ofuscado en convencernos de que todo cuanto hemos visto hasta ahora es pura ficción. Sin importarle la realidad. A Acebes y al Gobierno anterior no les reprochamos que responsabilizasen a ETA en los momentos iniciales. Todos lo hicimos. Lo que le reprobamos es que lo hicieran después y lo sigan haciendo casi cinco meses más tarde. Como si los demás fuésemos unos majaderos. Y cuando las conclusiones son bien sencillas de obtener. ¿Nos aseguró Acebes que era ETA? Sí. ¿A día de hoy, hay algún indicio de que fuese? Por lo visto, no. ¿Mintió? Pues sí.