Además de La Voz de Galicia, sólo otros dos periódicos cuentan en España con la figura del defensor del lector, cuya misión es proteger y garantizar los derechos de los lectores y atender sus peticiones, sugerencias y reclamaciones. En El País , ese cargo lo desempeña Malén Aznárez, y en La Vanguardia , Josep Maria Casasús. En septiembre cumpliré mi primer año como Amiga del lector, como se llama esta figura en La Voz. Mi antecesor, Arturo Lezcano, desempeñó esta tarea desde abril del 2001. Han pasado ya tres años y, a juzgar por la reunión que mantuve en Sondaxe, me he percatado de que la Amiga es todavía una desconocida para los lectores de La Voz. La Amiga del lector representa a los lectores ante la Dirección y la Redacción del periódico para dar curso a sus sugerencias, peticiones, quejas o reclamaciones, referidas siempre a las informaciones, no así a los artículos de opinión (que son responsabilidad de quien los firma), ni a las reclamaciones que se formulen por vía judicial o al amparo de la ley reguladora del derecho de rectificación. Su cometido es servir de cauce de diálogo entre la Voz y sus lectores, fomentado el conocimiento y la comunicación entre ambos. Los tertulianos manifestaron que para hacer uso de esta sección había que ser un ciudadano y un lector comprometido; que lo fácil es protestar y no dar la cara. Unos consideraban que el ritmo de vida que llevamos sólo nos permite hojear, que no leer, el periódico y otros, más desconfiados, consideraban que era una pérdida de tiempo escribir al periódico porque estaban persuadidos de que sus quejas iban a caer en saco roto. Animamos una vez más a los lectores a que utilicen este servicio para que reclamen, sugieran y manifiesten sus opiniones sobre el trabajo que hacemos.