Competir

| ALFREDO VARA|

OPINIÓN

UN INNOVADOR empresario que logró convertir una modesta fábrica radicada en un parque empresarial gallego en puntera compañía exportadora, contaba recientemente que, en las frecuentes visitas de directivos de las firmas extranjeras que compran sus productos, evita hablar de negocios en las primeras horas. Al contrario. Siempre acude a recogerlos al aeropuerto y procura distraerlos durante la hora larga de viaje por carretera hasta llegar a la sede de su empresa. En un rincón de la nave montó una acogedora bodega en la que suele transcurrir los primeros minutos de la visita. «No entienden que una empresa puntera pueda estar a más de media hora de autopista de un aeropuerto, así que tengo que distraerlos hasta que se les olvida y podemos empezar a hablar de negocios». Bienvenido a Galicia, presidente. Los gallegos le van a plantear que sólo necesitan las mismas condiciones que otros para competir. Las ideas, la innovación ya existen. Hace falta, únicamente, quitar las piedras del camino.