Cuando la «mier...» sale por la boca

| FERNANDO ÓNEGA |

OPINIÓN

¡QUÉ POCA razón tenía el sabio pueblo gallego! Como tantas veces, se ha quedado corto en sus apreciaciones. Siempre dijo: «Mexan por nos, e hai que decir que chove». Gracias a Dios, siempre existe alguien en el gobierno que mejora los dichos clásicos. Si ustedes me permiten la expresión escatológica, eso del orinar lo ha dejado muy antiguo, casi fino, la excelentísima señora doña Magdalena Álvarez, que sigue siendo ministra del Gabinete Zapatero y titular de la importante cartera de Fomento. Después de escucharle eso del «Plan Galicia de mier¿», lo correcto, lo moderno y lo actual es salir a la calle con esta pancarta: «Cagan por nos, e hai que decir que hai treboada». He pasado dos días tratando de descifrar el sentido de la expresión ministerial. ¿Ha sido un cabreo momentáneo? No puede ser tan sencillo. La señora ministra está tan inmersa en el Plan, que sabe perfectamente lo que es. Lleva tanto tiempo hablando de él, que eso de «la mier...» es una definición. Como ministra del ramo está metida en esa «mier...» de cuerpo entero. Y, como acabamos de ver, la lleva en su boca y le sale a borbotones. Sólo un corte del micrófono ha dejado nuestro destino en esas cuatro letras, que no llegan a ser una mierda entera. Gracias, micrófono. La cuestión es saber por qué doña Magda ha llegado a esa definición del Plan. Puede ser porque ésa es la consideración que honradamente le merece, así lo entiende y así lo dice. También, porque le huele a excremento y no puede evitar confesarlo con la misma sinceridad con que algunos escriben mensajes en las paredes de los retretes públicos. Una tercera razón es que quiere tanto a Galicia que el Plan le parece pequeño, mínimo, insuficiente; tan pequeño que es un Plan «de mier¿». Y la cuarta, porque el Plan Galicia se le aparece tanto en sus ruedas de prensa, que cada vez que escucha su nombre en tono de pregunta le sale la referencia escatológica, y su forma de decir «vade retro» es verlo como una mier , que, insisto, nunca llega a la categoría de mierda entera. Esas son mis tesis sobre la culta y educada nueva incursión de doña Magda en las obras públicas de Galicia. Yo creo que esta señora está financiada por la Xunta o directamente por el Partido Popular. Tiene que estarlo, porque, de lo contrario, no se entiende que una sola persona, por muy ministra que sea, cometa tantas torpezas en tan escaso plazo de tiempo y perjudique tanto los intereses y la imagen del Partido Socialista. Claro que tampoco se entiende que Rodríguez Zapatero, que se acaba de comprometer con Fraga, le permita seguir irritando al pueblo gallego. Y no se entiende que el Partido Socialista, que aspira a gobernar Galicia, todavía no le haya puesto un bozal.