Patadas en el trasero

OPINIÓN

FELIPE GONZÁLEZ es perro viejo, dicho sea en el mejor sentido de la frase (que es el que reconoce la experiencia y los conocimientos acumulados en una larga trayectoria). Y, como perro viejo, ha expresado por enésima vez su respaldo a la decisión de Zapatero de retirar las tropas de Irak. Pero ha añadido en esta ocasión (la pasada semana, en la radio) dos reflexiones significativas. La primera, que Zapatero tomó su decisión «con la ventaja de tener menos experiencia acumulada de la necesaria para dudar; si hubiésemos sido gente con gran cantidad de experiencia, a lo mejor habríamos estado esperando quince, veinte, treinta días y cada día hubiese sido más complicado y más difícil hacerlo». La segunda: «No quiero que le vaya mal a Estados Unidos porque hay una política antinorteamericana que está creciendo en el mundo; sentimiento que es peligroso porque buena parte de las patadas que le den a EE.?UU. las recibiremos en nuestro trasero». No se trata de unas afirmaciones novedosas, pero sí oportunas en su reiteración. La retirada española de Irak y el alineamiento con el eje París-Berlín no debe significar un aflojamiento del vínculo trasatlántico ni un debilitamiento de nuestras relaciones con EE.?UU., sobre todo en un momento en el que Francia y Alemania buscan intensamente acortar esas distancias. La derecha alemana, que tiene a Schroeder contra las cuerdas, ha sido clara al proclamar su deseo de recuperar las mejores relaciones del pasado con los americanos. En Francia, Chirac quiere lo mismo sólo que con contrapartidas que le garanticen un poder de veto capaz de evitar el desmoronamiento de la grandeur . Lo malo es que en este juego de intereses, tanto Chirac como Schroeder han alimentado un antiamericanismo que está empezando a tener una respuesta estadounidense en un antieuropeísmo notorio. Y éste es un mal augurio. Felipe González tiene razón: cuando lleguen las patadas de los verdaderos antiamericanistas lo notaremos en nuestros traseros occidentales. Y es que no hay que confundir a la Administración Bush con EE.?UU.