Espaaaña

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

RESTOS de otro naufragio. La Armada Invencible se hundió en el fango verde de Portugal, como siempre. En un grupo de mediocres, los más mediocres casi fuimos nosotros. El primero, Sáez. Iñaki hizo lo peor: jugar el partido clave con las ideas de la prensa de Madrid. El día que valía empatar, Sáez cedió a presiones y no se puso el traje de Irureta, que es el que único que le sienta. Nadie llega lejos con ideas en las que no cree. Retiró a uno de los perros de presa, Baraja, para poner a Alonso (jugador en forma, no hay más que ver la campaña de la Real). Los errores empezaron antes de viajar. Dejó fuera a Mista (un futbolista que metía goles hasta sin querer) y a Reyes (por el que el exigente Arsenal pagó una millonada). Todo para meter al tronco de Etxebe, que no luciría ni pintado por Ibarrola. De Raúl sólo Bravo ni hablar. España no tiene lateral desde Gordillo. ¿Y los cambios? Luque, un zurdo en la derecha, para centrar a la grada. A ver si el público. Portugal le hizo un siete a España, el que lleva el globo de Raúl a su espalda. Da rabia, pero seamos positivos. Tras tanto gatillazo, el día que salga, el orgasmo será la leche. Y Sáez no dimite, a vivir otros dos años de gorra, que es lo suyo. cesar.casal@lavoz.es