El metano

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

Para enviar preguntas: EL METANO es un gas incoloro, inodoro y muy inflamable. Es el principal componente del gas natural. Es el temido gas grisú, responsable de la mayor parte de los accidentes en las minas de carbón, ya que el metano tiene una combustión explosiva. El metano también se forma por la descomposición de materia orgánica sin contacto con el oxígeno del aire (por bacterias anaerobias) en pantanos y en procesos de aprovechamiento de biomasa. Por eso la detección de metano en Marte (La Voz, 30-3) puede tener origen microbiano y es una esperanza de encontrar microvida en el Planeta Rojo. El metano es el hidrocarburo más simple de todos. Sus moléculas están formadas por un átomo de carbono y cuatro de hidrógeno, unidos al carbono por enlaces que los químicos llaman covalentes, en los que comparten electrones. El metano está implicado en una curiosa teoría sobre la extinción de los dinosaurios, que he oído en la radio. Hasta ahora la hipótesis más aceptada, establecida por el equipo de Luis Álvarez, físico de la Universidad de Berkeley y premio Nobel, supone que el impacto contra la Tierra de un gran meteorito levantó enormes cantidades de polvo, que impidieron el paso de la luz solar. El frío y la falta de alimento, al desaparecer la masa vegetal, serían la causa directa o indirecta de la extinción de los dinosaurios. La nueva teoría dice que la luz no llegó a la superficie de la Tierra debido al efecto invernadero del metano expelido por los propios dinosaurios a través de sus ventosidades. Imaginemos un herbívoro de tamaño descomunal, que come diariamente toneladas de vegetales. La cantidad de metano contenido en los gases expulsados tras la digestión estaría en consonancia con su tamaño y provocaría un efecto invernadero tan intenso que impediría el nacimiento de forraje suficiente para seguir alimentándose.