Madrid bien vale una Olimpiada

| JORGE DEL CORRAL |

OPINIÓN

EL PRÓXIMO martes, 18 de mayo, a la una y media de la tarde, la directora de Comunicación del Comité Olímpico Internacional (COI), Giselle Davies, anunciará desde el palacio de Beaulieu, en Lausana (Suiza), las ciudades que seguirán siendo candidatas a organizar los Juegos Olímpicos del 2012 de entre las nueve que actualmente se postulan: La Habana, Estambul, Leipzig, Moscú, Río de Janeiro, París, Nueva York, Londres y Madrid. Entre las que pasen el corte bien merece este honor Madrid, la única gran capital europea que todavía no ha organizado una Olimpiada. Sería el mejor regalo de boda para el Príncipe Felipe y Letizia Ortiz, y para los madrileños, que apoyan la organización de este acontecimiento con un abrumador 88 por ciento y que desearían que el 6 de julio del 2005 su ciudad fuera designada sede de los juegos. A juicio de entendidos, el proyecto de Madrid es el más equilibrado y el único en el que un gran número de atletas podrá ir andando a las competiciones, gracias a que el núcleo central de las instalaciones deportivas (Estadio Olímpico) está a menos de cinco kilómetros del aeropuerto, conectado con una red de Metro de 383 kilómetros y a algo más de uno del proyecto de Villa Olímpica. Según esos expertos, conocedores de las cuarenta y cinco respuestas dadas por cada candidatura a otras tantas preguntas del Comité Olímpico Internacional, Madrid está primera en el computo total de ese cuestionario, en el que se analizan las instalaciones deportivas construidas y por construir, las distancias entre la Villa Olímpica y el Estadio Olímpico y entre éste y las sedes donde se disputen otras modalidades deportivas; el número de habitaciones en hoteles de cinco, cuatro y tres estrellas; la calidad y longitud de su red de transporte público subterráneo y de superficie; el número de habitantes de la ciudad y el apoyo de sus ciudadanos y del Gobierno a la celebración de un acontecimiento de esta magnitud. Madrid sufrió el 11-M el mayor atentado terrorista ocasionado hasta ahora en Europa y supo reaccionar a esa fuerza destructora con una organización asombrosa de sus servicios de protección civil y un coraje cívico de sus ciudadanos que ha levantado olas mundiales de admiración. Este pueblo de Madrid, antaño de ociosos y habladores y hoy pujante y abierto en el que nadie es o se siente extraño, que no pide certificado de nacimiento y que ha guiado la historia de España desde 1561, como supo expresar en bellas y emocionadas palabras el alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, cuando rindió homenaje a las víctimas de los atentados del 11-M en calidad de presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, dará el 22 de mayo, día de la boda real, otra demostración al mundo de su vitalidad y méritos sobrados para merecerse una Olimpiada. Tiempo al tiempo.