Arquitectura y Grial

ALFONSO DE LA VEGA

OPINIÓN

12 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

EN EL best seller de Dan Brown El Código Da Vinci , un libro interesante de trama trepidante que engancha al lector desde el primer momento, se incide en la conocida hipótesis merovingia del Grial: es la Magdalena que, además, sería la fundadora de la dinastía merovingia con la descendencia del propio Jesús. Tesis que no parece apoyada en la tradición en sus primitivas versiones conocidas, ni es la adoptada por nuestro Cervantes en El Quijote , ni por los autores de literatura caballeresca más relevantes, si bien, entre los múltiples significados de la relación entre un caballero y su dama no se puede excluir un componente sexual secreto. Pero, ¿se puede saber algo del Grial? Para la mayoría de los grandes iniciados en la Tradición, incluido Cervantes, el Grial, más que un objeto material, representa un símbolo del universo espiritual, aunque en nuestra geografía existen varios lugares ligados al Grial: además del Cebreiro, y de Valencia, donde existen cálices tradicionales, cabe destacar cerca del Pirineo aragonés el magnífico claustro de San Juan de la Peña, donde se guardaba. En la Península Ibérica han sobrevivido dos joyas arquitectónicas del Temple: Tomar en Portugal y la Veracruz en Segovia. Cuando el viajero estudia estas maravillas de la arquitectura sagrada tratando de imaginarlas tal como eran en su época, puede vislumbrar el Grial. Un ilustre masón, don Emilio Castelar, escribió: «Nunca me pudiera imaginar que hubiera tanta maravilla encerrada dentro de los muros segovianos. Es una de las obras que su contemplación más impresiona a las inteligencias, en las que a las claras más se demuestra lo grandioso de la institución de los templarios». ¿Qué es lo que inspira a Castelar sus palabras? Los edículos o charolas que representan la cámara de en medio , la Cámara iniciática de la Maestría. El lugar donde se desarrollaban las iniciaciones de los Misterios, donde espacio y tiempo se abisman en el Grial.