LA CRÍTICA situación palestina, con las ejecuciones sin juicio y las amenazas a Arafat, son una muestra de la prepotencia de Sharon, a la vez que inicia la retirada completa de Gaza; es la estrategia del palo y la zanahoria. Los aliados de Estados Unidos -Egipto y Jordania- se han sentido humillados gravemente por el apoyo de Bush a Sharon y le han escrito una carta de protesta, porque piensan que esto y la ocupación de Irak forman parte del mismo plan para Oriente Medio. La Unión Europea tiene ahora una gran oportunidad para hacer valer su prestigio con los árabes y mediar en el complicado conflicto. Han sido los propios norteamericanos quienes han pedido a los europeos y rusos que se involucren para la tarea común de la pacificación de Palestina. El verdadero obstáculo no es Israel, las dificultades vienen de aquéllos que están empeñados en la estrategia de cuanto peor, mejor . El primer paso es que EE.UU. y la UE han de ponerse de acuerdo sobre un plan para Oriente Medio, porque hasta el momento son dos posturas diferentes. Bueno es que se reconozca este principio. La salida del conflicto consistiría en iniciar la famosa Hoja de Ruta , acordada por las dos potencias, junto con Rusia y la ONU. De esta forma se podría dejar al Gobierno de Palestina que se haga cargo completamente de la administración de Gaza, con su millón y medio de habitantes, dándoles seguridad y estabilidad plena, para que puedan recobrar la normalidad, aunque sea sólo en una parte del territorio de lo que va a ser el Estado de Palestina, previsto para el año que viene.