Sólo terrorismo

| MANUEL MARLASCA |

OPINIÓN

12 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

MARIANO RAJOY lo ha dicho en reciente entrevista: «No hay que buscarle explicaciones ni razones políticas al terrorismo». Y habrá que darle a la frase la garantía de quien la pronuncia no porque sea el líder de la oposición, sino porque ha sido ministro del Interior y porque fue el candidato derrotado en las elecciones que siguieron al mayor atentado terrorista de la historia de España. Y para él, como lo ha sido para otros, sería fácil caer en la tentación de atribuir a los autores de los atentados su voluntad de provocar la victoria de Rodríguez Zapatero. Soy de los que mantiene que la célula durmiente islamista que protagonizó la tremenda masacre del 11 de marzo no actuó pensando en que 72 horas después el pueblo español estaba convocado a las urnas; y mucho menos que sus atentados iban a cambiar el voto ya decidido entonces de miles de ciudadanos o que, afinando aún más, la masacre iba a llevar a las urnas a quienes habían pensado no acudir. Atribuir también a la célula islamista autora de la masacre la previsión de que el Gobierno de Aznar iba a cometer los errores de comunicación que probablemente condujeron al Partido Popular a la derrota sería una afirmación de aurora boreal. Y he citado sólo algunas de las consecuencias de los atentados que nada tienen que ver con los fines, porque los terroristas sólo tienen uno: simplemente, generar el terror, a-te-rro-ri-zar. Así ocurrió el 11-S en Estados Unidos, y tuvo que ser el propio Ben Laden quien aclarara que jamás se había pensado en que las Torres Gemelas se vendrían abajo al lanzar sendos aviones contra ellas, de lo que se alegró el líder de Al Qaida. ¿O habría que atribuir a las células del 11-S la previsión de que Bush acabaría atacando Irak y respondían así por anticipado? Porque de atribuir a los autores del 11-M razones o explicaciones relacionadas con el proceso electoral, ¿cómo justificar que, ganador ya del mismo el candidato contrario a la guerra de Irak, se intentara provocar otra catástrofe en el tren de alta velocidad?; ¿o cómo justificar la posesión del explosivo con el que se inmolaron seis terroristas que formaron parte de la célula autora del 11-M? Mucho antes que Rajoy, y aunque en referencia a ETA, el entonces ministro del Interior Corcuera solía decir que los terroristas atentan donde pueden, cuando pueden y cuanto pueden. Y para eso da igual que los terroristas sean de ETA o de Al Qaida. En los objetivos, todos los terrorismos son iguales. Aunque a mí, y me temo que a todo el país, me preocupa más el ejecutado por terroristas capaces de inmolarse junto a sus víctimas.