Bono cruza el charco

| ALFONSO DE LA VEGA |

OPINIÓN

LA NOTICIA ahora no es que Bono cruce el Tajo sino que ha cruzado nada menos que el Atlántico. No es que Castilla-La Mancha siguiendo la senda de contención del gasto anunciada por otros próceres autonómicos esté buscando sitio para su propia embajada, ni que vaya a explicar a la administración americana quién era Don Quijote. El caso es que con gran respeto al marco institucional español el candidato a presidente de gobierno le ha mandado a Washington con el presumible recado de que en realidad no es tan revoltoso. Son cosas de la demagogia, sabe usted. Llevamos tapándonos las vergüenzas varios meses con la pancarta, y si nos la quitásemos estaríamos en puritos cueros. Pero somos fiables, hacemos siempre lo contrario de lo que decimos para acceder al poder. Acuérdense de lo de la OTAN. Y durante la anterior guerra del señor padre del presidente contra Irak, nosotros fuimos fieles escuderos. Pusimos las bases conjuntas a su servicio, y nuestra red civil de oleoductos y mandamos a nuestras fuerzas de reemplazo al mando del bizarro Serra, y con Martita haciendo de Marilin. De modo que una cosa es la demagogia para consumo de nuestros votantes y otra lo que hacemos de tapadillo, como lo del GAL y míster X, sabe usted. Pero, eso sí sería bueno que Powell pusiera cara de paisaje a nuestros desplantes. Son cosas de la demagogia, sabe usted. Y miren ustedes si nos pueden echar una mano en la ONU para salvar la cara, un paripé, sabe usted, por caridad, que nosotros nos contentamos con poco ni queremos foto en las Azores, simplemente nos basta con entrar en el Pentágono por la puerta de servicio, sabe usted. Eso sí, por favor de modo clandestino, que no se entere nadie. Que se nos cabrea Carod y Llamazares e Ibarretxe y el moro y Al Qaida.