E. GONDREDO | O |
22 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.HAY quien argumenta que es bueno imponer una democracia por la fuerza en Irak, porque llevará libertad y derechos civiles y contagiará a sus vecinos. Ya tenemos una, Israel, y sólo levanta odio y ansias de venganza. Aunque resulta difícil llamar demócrata a un gobierno que suplanta la justicia con asesinatos. ¡Oh, Jerusalén! ¿Qué se puede edificar con tanta sangre?