La bomba más barata

| MARÍA ANTONIA IGLESIAS |

OPINIÓN

CON UN SIMPLE vídeo doméstico,con algo más de dos folios, ETA ha fabricado la bomba más barata y más mortífera que haya podido lanzar en toda su siniestra historia contra la democracia española. Con más rapidez incluso que las bombas convencionales, esta bomba, repleta de esa metralla expansiva que es el veneno paralizante de las conciencias, ha hecho saltar por los aires el débil entramado de la unidad de los demócratas frente al terror. Quizás por eso, porque el entramado era débil, y la unidad una simple careta de cera que se había ido derritiendo de forma alarmante en los útimos tiempos. Lo cierto es que la banda terrorista ha descubierto que le resulta extremadamente fácil seguir destruyendo ahora que no puede matar. ETA mantiene su conocida estrategia de intervenir en política a su manera. Sólo que esta vez ha sabido apuntar, certeramente, al corazón de la democracia. Y es que lo más grave de todo lo que está pasando no es que ETA haya intentado dividir a los demócratas con su obscena declaración de tregua en Cataluña, sino que realmente lo ha conseguido. Aunque no toda la responsabilidad es de ETA. También recae sobre aquéllos que no han querido abandonar, siquiera unos minutos, la carrera electoral para hacer, por una vez, política de Estado. Bien al contrario, no han resistido la tentación de barrer para casa de la manera más indisimulada y explícita. Nada nuevo ni soprendente en el caso del todavía presidente del Gobierno José María Aznar, pero ciertamente descorazonador en lo que se refiere al que, previsiblemente, será su sucesor, Mariano Rajoy. La verdad es que una ya no tiene edad para desconcertarse por casi nada. Pero tengo que reconocer que escuchar al demonizado Ibarretxe calificar de «nauseabundo» el comunicado de ETA y decirles algo tan obvio, pero tan necesario de escuchar, como que ETA no tiene que matar en ninguna parte, mientras que lo primero y único que se le ha escuchado a Rajoy es que lo que tiene que hacer Zapatero es romper el gobierno tripartito de Cataluña, me dejó sumida en una profunda preocupación... La última de Rajoy ha sido denunciar a Zapatero por incumplir el pacto antiterrorista ¿...? Debe ser que el punto primero de ese pacto se le ha borrado del papel y de la memoria al candidato del PP. Y en Cataluña más de lo mismo: no fue posible un comunicado conjunto de todas las fuerzas democráticas, denunciando la carga explosiva de ETA, porque el bueno de Piqué recibió una contundente llamada de Madrid mientras Maragall intenta salvar los muebles del incendio. ERC se deshace del lastre Carod, y Zapatero intenta, desesperadamente, hacerse oír viendo como las encuestas le rompen de nuevo sus sueños de un día (O no...). Aunque lo peor es tener que escuchar a Otegui, esa mano cobarde que mece la cuna.