Sin veto a Luis Tosar

| ARANTZA ARÓSTEGUI |

OPINIÓN

14 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS PRIMEROS DÍAS de este mes, varias personas llamaron por teléfono y enviaron mensajes para quejarse y mostrar su extrañeza porque no habían encontrado en las páginas de La Voz información sobre los premios Goya de cine, entregados el 31 de enero. Fueron varios los lectores que interpretaron el hecho como «una censura» a Luis Tosar, que recibió el premio al mejor actor protagonista, por su implicación con Nunca Máis y la denuncia del Prestige . Nada más lejos de la realidad. Las personas que echaron en falta esta información leyeron las primeras ediciones de La Voz. Debido a la hora en que se conoció la lista de los premios Goya -sobre las dos de la madrugada-, esta información sólo pudo ser recogida en la edición de A Coruña, cuya página reproducimos. Como se puede comprobar, el nombre de Luis Tosar no sólo no fue censurado sino que su premio fue resaltado en un titular a cuatro columnas e ilustrado con una fotografía suya, en compañía de la actriz Laia Marull, con el galardón obtenido. Además, el texto de la información arrancaba así: «Luis Tosar continúa en estado de gracia. El actor gallego consiguió ayer su segundo Goya consecutivo -el año pasado fue distinguido como mejor actor de reparto por Los lunes al sol - por su descarnada interpretación del protagonista de Te doy mis ojos , la película protagonista de la noche, con la que Iciar Bollaín consiguió siete estatuillas. Tosar dedicó el premio a Julio Médem -el único que lo hizo de manera explícita- y pidió que el leitmotiv de la gala, la libertad de expresión, fuese reinterpretado por aquellos que consideran los malos tratos a las mujeres una "menudencia", en referencia a la expresión utilizada por el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, para calificar la condena por abusar de una menor impuesta al alcalde de Toques». La información menciona a continuación el premio concedido a la película de animación El Cid , producida en Santiago por Castelao Productions, de la productora gallega Filmax. Tres versiones distintas Pedimos a Fernanda Tabarés, redactora de la sección de Sociedad, Cultura y Espectáculos que nos cuente cómo sucedieron los hechos, y ésta es su respuesta: «La gala de los Goya tuvo lugar el sábado 31 de enero y condicionó la organización de la sección de Espectáculos teniendo en cuenta la hora a la que se inició -las once de la noche- y la estructura de la ceremonia, con una entrega progresiva de los galardones de menor a mayor importancia. Esta circunstancia obligó a realizar hasta tres versiones de la sección, que se fue modificando por ediciones y a medida que avanzaba la noche y se iban desvelando los nombres de los ganadores. »Para las primeras ediciones del periódico -Vigo y Ourense- , se incluyó una página en la que fundamentalmente se recogía la manifestación organizada a las puertas del Palacio de Congresos de Madrid por la Asociación de Víctimas del Terrorismo para protestar por la nominación del documental de Julio Médem La pelota vasca . La hora de cierre de estas ediciones -que ese sábado se prolongó excepcionalmente hasta las 23.30- apenas nos permitió incluir unas pequeñas pinceladas del inicio de la gala y de las primeras palabras de los presentadores, los actores Cayetana Guillén y Diego Luna. »Alrededor de la medianoche se entregó el premio a la mejor película de animación, que recayó en la producción El Cid , de la productora Filmax, cuyo responsable, Julio Fernández, es gallego. Dado el interés informativo de esta circunstancia, se optó por realizar una segunda página de la gala en la que el argumento de salida era este premio, y que apareció en las ediciones que se filmaron antes de la una de la madrugada. A esa hora todavía no se habían entregado los premios principales. »En torno a las dos de la madrugada, se entregaron los premios principales -incluidos los de mejor actor y actriz, mejor director y mejor película-, con lo que la información definitiva de la gala tan sólo pudo aparecer en la edición de A Coruña, la que se filma más tarde. El cierre del periódico tuvo lugar esa noche a las 2.40». Como se desprende de la explicación recibida, ninguna oscura motivación llevó a La Voz a no informar en la mayoría de sus ediciones sobre la ceremonia de los premios Goya. Sólo el reloj, si hay que buscar algún culpable, fue el causante de la omisión.