LA CRÍTICA situación post-bélica que vive Irak es la antesala de constituirse en guerra civil. Se enfrentan ahora quienes están empeñados en destruir una posible convivencia del pueblo iraquí, contra los esfuerzos dirigidos a construir la paz. Existe un precedente próximo, al que se ha referido un antiguo primer ministro sueco, Carl Bilt, que fue administrador de la ONU para la reconstrucción de Bosnia-Herzegovina en los años 90. Su experiencia es válida para conocer las líneas básicas de la reconstrucción de Irak sobre siete cuestiones que son del mayor interés: crear un clima de seguridad, reconstruir el Estado, elaborar una Constitución, organizar la economía, conseguir apoyos exteriores, aportar los recursos básicos y la vigilancia internacional del proceso. Todo este sistema requiere tiempo, paciencia y voluntad internacional. Existen antecedentes. La reunificación alemana constituye un proceso que desde hace doce años está afectando a la potente economía germana. La descomposición de Yugoslavia originó varios conflictos armados, que dieron lugar a regímenes políticos que ahora se esfuerzan por vivir en democracia para integrarse en la comunidad europea. Más recientemente, Afganistán, con un nuevo régimen posterior al de los talibanes que todavía se debate en luchas internas para conseguir un sistema de libertades. Finalmente, Irak es un nuevo intento para acabar con una situación de tiranía y darle al sufrido pueblo la posibilidad de vivir en libertad, a costa de enormes sacrificios. La consideración más importante es: ¿Merecerá la pena el sacrificio de tantas víctimas inocentes para conseguir un futuro mejor?, ¿quién se acordará de ellos, quién se lo agradecerá?¿ Por eso todos los pueblos tienen su historia formada con el sacrificio de personas a las que se debiera honrar (en EE.?UU. existe el Memorial Day ). Porque la paz es un bien que se consigue a base de grandes esfuerzos humanos, perderla es fácil, pero reconstruirla siempre es a costa de muchas víctimas.