Vuelve Mahoma

| JUAN C. MARTÍNEZ |

OPINIÓN

LA JERARQUÍA de la Iglesia española anda con la mira desviada. Con tanto dar doctrina sobre temas de los que no saben (o no deberían saber), como es la relación sexual y sus revoluciones, descuidan aquéllos de los que sí saben, y así se cuela el enemigo en casa. En lugar de especular sobre lo que pasa en alcobas y en prados, por qué no miran, hombres de Dios, hacia la Meca, que se nos está reinfiltrando Mahoma, que las reconquistas no duran para siempre. El ayatolá Jamenei, líder espiritual y terrenal de Irán, nos da la pista: «Dimitir es pecado», ha dicho. Vean, señores obispos: aprovechando la copla de que «estos diez mandamientos se encierran en dos», el edificio moral propio se ha quedado en que no hay que matar a nadie y que no se puede trabajar los domingos, que es una moral bien floja, incapaz de resistir el recio precepto islámico. Vigilen, que aunque los vean acudir a las procesiones, ya son decenas los alcaldes, los concejales y los responsables de catástrofes varias que se les han pasado al chiísmo.