Igual de reaccionarios

OPINIÓN

INQUIETA comprobar que, ahora que tenemos acceso a la información casi en tiempo real, que los medios de comunicación y transporte han hecho de este planeta un barrio, cuando las posibilidades de acceder al conocimiento están ampliamente extendidas, resulta que hay quien, en la seguridad que da la ignorancia, se repliega en su mezquindad, en sus temores más atávicos y actúa como un animal acorralado incapaz de respetar y convivir con los que son diferentes. Así, Bush, quien no siente pudor al demostrar en público su escasa formación intelectual, su incomprensión sobre el significado real del puesto que desempeña, su nulo respeto por los derechos y libertades públicos, hace de las cuatro máximas propias de algunos retrógrados intransigentes de principios del siglo XX, las bases de su campaña electoral para las próximas elecciones presidenciales. Cuando leo u oigo retazos de su, por llamarlo de alguna manera, discurso político, no sólo siento escalofríos, sino que me da lástima que Estados Unidos siga siendo objetivo de un pensamiento tan anacrónico e involucionista. Cierto es que su sociedad, lejos de ser tolerante y moderna, adolece de una escalofriante hipocresía, pero, de ahí a que, Bush vaya defendiendo ideas como la castidad para evitar el contagio de enfermedades sexuales o defienda una única forma de relación familiar media el abismo de un frágil ideario político. Lo realmente preocupante es lo fácil que,ideas tan simples y excluyentes, que hacen de la represión la solución a problemas que requieren una actuación educativa y de concienciación para prevenir, puedan hacer mella en personas fácilmente impresionables distrayéndolas de las cuestiones de fondo realmente importantes como una economía que a duras penas remonta una severa crisis, un déficit presupuestario público in crescendo o el recorte en las libertades individuales. Puede que la confesión religiosa los haga parecer diferentes pero, dada su ideología a mí me parecen igual de reaccionarios y violentos, y me dan el mismo miedo, tanto el talibán Bin Laden como el republicano Bush, ¿y a ustedes?