E. GONDREDO
20 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.EL FEÍSMO tiene muchas caras que asoman en los más insospechados rincones. Si a los propietarios de viviendas, a los constructores, a los arquitectos se les exige que contribuyan a la regeneración estética del país, los industriales no podían quedar al margen de esa obligación con Galicia. La utopía de recuperar una tierra hermosa es posible.