Hagamos un esfuerzo de comprensión

OPINIÓN

27 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

HAGAMOS un esfuerzo de comprensión. El problema radica en seguir llamando solidario a un sistema que consiste en recibir lo mismo que se da, evitando transferir rentas de los que más tienen a los que menos. Los políticos independentistas de comunidades autónomas ricas -porque el asunto va de políticos- quieren un modelo de financiación que consiste en no repartir con los otros los dineros de los ciudadanos de la comunidad en la que quieren gobernar. Los nacionalistas (para no ser menos que los independentistas) se suben al carro. Y los socialistas, para no quedarse sin la parte de poder al que legítimamente aspiran, aceptan el planteamiento de los primeros aún a costa de romper con el único rasgo diferenciador que les queda con la derecha: la solidaridad. Los comunistas, ahora de nombre izquierda y de segundo apellido verdes, aceptan todo con tal de gobernar con la derecha independentista que se da la mano con los terroristas (PNV) o con la izquierda independentista (ERC). Y resulta que los que defienden el principio de la redistribución de la riqueza es la derecha nacional: el PP. Eso sí, todos sin excepción, desde el PP al PSOE, pasando por los independentistas de uno y otro signo, nacionalistas de ambos lados y regionalistas de no se sabe cuál, defienden que España sea receptora neta de fondos de la Unión Europea porque nuestra renta se sitúa aún en el 86 por ciento de la renta media de la UE actual (de 15 países miembros). Si yo fuera de Holanda, Dinamarca, Suecia o Austria, países contribuyentes netos, aplicaría a España las mismas tesis que los miembros de tripartito catalán quieren para Cataluña: nada de lo nuestro para los demás, pero tu mercado es también mi mercado. Según la Fundación BBVA, autora del estudio más fiable que hay sobre fiscalidad de las comunidades autónomas, Madrid, Baleares y Cataluña son las que presentan saldo fiscal negativo per cápita, estimado para Cataluña en 394 euros, inferior, sin embargo, al de Madrid (1.243) y Baleares (871). Cataluña, junto con Madrid, Baleares, Aragón y La Rioja, tienen más PIB per cápita que la media de España y menor saldo que la Administración central. El saldo fiscal per cápita representa para Madrid el 10,52 por ciento de su PIB, el 6,82 por ciento para Baleares y el 3,3 por ciento para Cataluña. En el extremo contrario, según el mismo estudio, se encuentran Extremadura (saldo positivo del 25,1 por ciento del PIB), Andalucía (17,5%) y Asturias (15,7%). Esto de trocear España y que las comunidades autónomas se queden con sus rentas y se constituyan en oposición al Gobierno central, como ha sugerido Manuel Chaves en su original propuesta de crear alianzas entre comunidades para hacer frente común al Gobierno de España, es difícil de entender. Pero, en fin, hagamos un esfuerzo de entendimiento. O no.