Las burbujas

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

27 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

UNA BURBUJA es un glóbulo de aire o de otro gas, que se forma en el interior de algún líquido y, debido a su menor densidad, sube hasta su superficie. Las burbujas más espectaculares se consiguen al soplar sobre un anillo previamente introducido en agua jabonosa. Son esféricas, algunas de gran tamaño y se desplazan suspendidas en el aire. Al menor roce, se rompen, liberando el gas encerrado en su interior. Como los precios de las viviendas suben sin pausa y en demasía, se habla de la burbuja inmobiliaria, que puede explotar en el momento en que la demanda disminuya, los precios bajen y el mercado se desinfle bruscamente, de la misma forma que una pompa (una burbuja) de jabón. Las burbujas son algo cotidiano, por que en nuestra vida hay muchas espumas y estas se forman con burbujas: jabón, champú, detergente, crema de afeitar, cerveza, café, etcétera. Las espumas se pueden endurecer (merengue) o solidificar (piedra pómez). Las burbujas producidas en la cocción o en la fritura esponjan las masas de pan, magdalenas, bizcochos, buñuelos. En estas fechas son famosas las burbujas de cava, pero las hay en cualquier bebida gaseada. Una burbuja aislada tiene forma esférica, porque la película jabonosa adopta la estructura de menor energía, que se corresponde con la de menor superficie, ya que la energía es directamente proporcional a la superficie. Cuando las burbujas están juntas (en una espuma) adoptan también la forma de menor energía para el conjunto de todas ellas. El interés particular de cada burbuja, choca con el de las demás y se agrupan de tres en tres, formando ángulos de 120º, como se puede comprobar a simple vista en la espuma de un jabón o de una cerveza de barril. Por la misma razón (alcanzar la mínima energía) la espuma del café exprés se acumula en el borde de la taza.