Oportunidad de paz

| GONZALO PARENTE |

OPINIÓN

MIENTRAS que Israel continua construyendo el vergonzoso muro, a la vez que destruye las viviendas de palestinos, se detectan también movimientos estratégicos que pudieran ser los prolegómenos de las conversaciones de paz en Oriente Próximo. En primer lugar hay que mencionar el llamado plan de Ginebra, que acaba de ser anunciado por dos ex ministros, el palestino Rabbo y el israelí Beilin. Ésta es la mejor iniciativa de paz conseguida discretamente entre dos personalidades no comprometidas con las limitaciones de los gobernantes. Ello podría servir para retomar el camino de las negociaciones oficiales. El compromiso de Ginebra se basa en tres acuerdos: La retirada israelí de los territorios ocupados, la aceptación de la soberanía compartida en Jerusalén y la renuncia palestina al derecho de retorno de los refugiados palestinos a Israel. Las reticencias oficiales de norteamericanos, palestinos y judíos, parece que se van suavizando. El viernes pasado los dos ex ministros han sido recibidos en Washington por Powell, quien les ha dejado bien claro que el camino de la paz pasa por la Hoja de Ruta. También esta semana se han reunido en El Cairo varias facciones palestinas, incluyendo Al Fatah y Hamás, para ver como podría ofrecerse a Israel la reanudación del alto el fuego interrumpido en verano. Así, sobre los acuerdos de Ginebra y el cese de los atentados, el nuevo Primer Ministro palestino Hamed Qurey, podría estar listo para proponer a Israel el inicio de las conversaciones de paz. Esta sería la mejor noticia para celebrar la navidad con el mensaje de hace dos mil años, precisamente allí: «Paz a los hombres de buena voluntad».