¡Cómo pasa el tiempo!

OPINIÓN

12 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

«HOY por la mañana he cumplido 62 años, y ahora, por la tarde, parece que tengo ya 64. ¡Cómo pasa el tiempo, demonio!». Lo decía Miguel Mihura, con su desbordante originalidad y su insuperable sentido del humor. ¡Cómo pasa el tiempo! Ocurrió hace un año y, sin embargo, lo vivimos tan intensamente, que parece que fue hace ya un lustro. Siempre ocurre con las grandes catástrofes. Y con los grandes seísmos. Se necesita mucho tiempo para poder alardear de una recuperación plena. Y mucha serenidad. Hoy hace un año que un petrolero nos tiñó de negro nuestros arenales, nuestras costas y nuestra paciencia. Hoy hace un año que Galicia comenzó a vivir una de las calamidades mayores de su historia. Una de las peores pesadillas. Y aquí estamos. Tratando de recuperar la sonrisa. Un año después seguimos discutiendo si alejaríamos o no el barco. Cuando unos y otros tenemos claro lo que hubiéramos hecho. Cuando tenemos sin resolver las 14.000 toneladas del fondo del mar y el entramado de responsabilidades. Cuando tenemos dudas sobre los efectos de la contaminación en la pesca, en los fondos marinos y en el litoral. Cuando nos acosan demasiadas incógnitas. Y, en definitiva, cuando tenemos sin aclarar el futuro del país. Si leemos con detenimiento los dosieres que la Xunta de Galicia está haciendo circular estos días tendremos la impresión de que el Prestige nos ha venido al pelo. Si, por el contrario, atendemos a otros informes, creeremos que estamos a un paso del infierno. Pero hagámosle caso al nuevo comisionado. «Los problemas no están resueltos y hay que seguir trabajando». Pues para no haber ocurrido nada, para tratarse de un invento mediático, como siguen empeñados algunos, aún nos queda un largo camino. No podemos ni pensar lo que quedaría por hacer si hubiésemos padecido la peor catástrofe de nuestra historia.