Galicia, sitio distinto

GERARDO GONZÁLEZ MARTÍN

OPINIÓN

RODRIGO RATO ha lanzado una píldora publicitaria que para sí quisieran algunas grandes superficies: Dar más por menos. Es, según su política, lo que tienen que ofrecer las administraciones públicas. Ha sido un autoelogio de su actuación en el gobierno, y al propio tiempo una crítica a Ruiz-Gallardón, el alcalde madrileño, empeñado en subir los impuestos según algunos medios ligeramente por encima del veinticinco por ciento. Se lo ha dejado claro el vicepresidente y ministro de Economía: La elevación de impuestos no es el camino para resolver los problemas de presente y de futuro. Y por si fuera poco, en paralelo Mariano Rajoy ha dado por hecho que continuará la política de José María Aznar: aumento del gasto social y bajada de impuestos. Nadie discute que en el PP, como partido democrático que es, todos son iguales... pero unos parecen más iguales que otros. Porque a Manuel Fraga nadie le ha dado el primer aviso en el mismo sentido que a su buen discípulo. En algún momento tenían que cambiarse los papeles y ser el de Vilalba el seguidor del alcalde de Madrid, que hace algún tiempo aplicó, en su condición de presidente de aquella comunidad, un recargo sobre los combustibles. Lo mismo que hace ahora Fraga, iniciativa que viene defendiendo con uñas y dientes. Pocas decisiones de su gobierno han merecido por su parte tantas explicaciones y tantas defensas apasionadas, confundiendo el todo con la parte: el hecho de que estemos contra la tasa no quiere decir que nos parezca negativo invertir más en sanidad, que será el destino de la mayor parte de lo que se recaude por este medio. Gallardón y Fraga toman medidas semejantes y a uno le bronquean en público sus conmilitones y a otro ni le chistan. Parece evidente que Galicia es sitio distinto, y muchos transportistas que a partir de enero puedan cargar combustible fuera de la comunidad, también lo considerarán distante. Respetarán la doctrina Rato, porque les darán más gasoil por menos dinero.