SE ACABA de cumplir el plazo que la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA), de la ONU, había dado a Irán para que facilitase una investigación sobre su capacidad para producir uranio enriquecido, material necesario para la fabricación de armas nucleares. La IAEA sospechaba que el programa nuclear iraní comprendía la fabricación de armas nucleares. La tecnología atómica está siendo facilitada por Rusia, razón por la cual Putin y Bush, conjuntamente, pidieron hace un mes a Jatami que renunciase a su programa de armamento nuclear y se sometiese a las inspecciones de la ONU. El Gobierno iraní negó repetidamente que fuese cierta la sospecha internacional, pero no se sometía abiertamente a las inspecciones de la IAEA. Bajo las amenazas y presiones exteriores, por fin Irán ha hecho una declaración formal por la cual acepta definitivamente las inspecciones y suspende el enriquecimiento del uranio, (suspender no es lo mismo que renunciar). Esta decisión fue conseguida por los tres ministros de Exteriores de Alemania, Francia y Gran Bretaña que visitaron recientemente Teherán . Ante esta situación podemos preguntarnos: ¿por qué Irán necesita el armamento nuclear? y ¿por qué suspende ahora el programa?. Irán es una república islámica que fue atacada por Irak, con el apoyo norteamericano, en una guerra que duró ocho años y produjo un millón de muertos. Teherán sabe que está en el ojo del huracán de Oriente Medio después de la invasión de Irak. Su debilidad estratégica es parecida a la de Corea del Norte y, por tanto, su reacción ha sido la misma: recurrir al armamento nuclear. Por otro lado, Irán está flanqueado por dos países que tienen la bomba atómica: Israel y Pakistán. La amenaza para la paz mundial -hay que reconocerlo- sería que, con una estrategia nuclear, los países de Oriente Medio, afectados por el conflicto árabe-israelí, con los beneficios del petróleo se dedicasen a fabricar bombas nucleares. A todas luces, la proliferación nuclear en Oriente Medio podría desembocar en una guerra atómica de graves consecuencias para la humanidad. Eso es lo que quiere evitar la ONU con el Tratado de no Proliferación Nuclear en el cual se quiere incluir a Irán.