Para enviar preguntas: A LOS AEROSOLES les ha pasado lo mismo que a los sifones: el continente suplanta el nombre del contenido. Recordarán que, en aquellos tiempos, con el vermú ponían un sifón que contenía agua de seltz. La pregunta ¿quiere sifón? , se refería, lógicamente, al contenido del recipiente que salía accionado por el sifón. Según el DRAE, un aerosol es una suspensión de partículas muy pequeñas de líquidos o sólidos en el aire o en otro gas. Por extensión se llama aerosol al líquido que, almacenado bajo presión, puede ser lanzado al exterior en forma de aerosol y también al recipiente que contiene ese líquido. Según la normativa europea, un aerosol, es el conjunto formado por un recipiente de metal, vidrio o plástico, que contiene un gas comprimido (propelente) , licuado o disuelto y está provisto de un dispositivo de descarga (pulsador-válvula) que permite la salida del contenido en forma de partículas sólidas o líquidas suspendidas en un gas como espuma, polvo o líquido. Es decir, que el aerosol es el dispositivo que permite la formación de un aerosol. Al presionar el pulsador, la válvula se abre y el gas propelente impulsa el producto, que sale al exterior pulverizado. La niebla y el humo son aerosoles y lo son también las mil y una sustancias que se usan en distintos campos y que rodean nuestra vida: productos de uso personal (perfumes, desodorantes, cremas de afeitar, lacas para el pelo), productos para el hogar (insecticidas, limpiadores, quitamanchas), productos industriales (pinturas, barnices, lubrificantes), medicamentos (inhaladores para el asma), productos alimenticios (nata montada), productos para el ocio (nieve, serpentinas). Al principio se usaban como propelentes los CFC, pero, debido a que dañan la capa de ozono, se han sustituido por otros gases.